Condena por Fraude Electrónico
Un hombre de Washington ha sido condenado a dos años de prisión tras desviar $35 millones en fondos de su antiguo empleador hacia su propia plataforma DeFi, y perder casi todo. Nevin Shetty, de 42 años, fue declarado culpable de fraude electrónico en noviembre pasado por malversar fondos de la empresa de software privado en la que trabajaba.
Detalles del Fraude
Shetty, quien había redactado una política de inversión «conservadora» para la empresa, movió secretamente $35 millones a su negocio secundario, HighTower Treasury, después de ser informado en abril de 2022 que su rol como CFO terminaría debido a problemas de rendimiento. Esos fondos fueron luego invertidos en protocolos de préstamos DeFi de alto rendimiento que prometían rendimientos del 20% o más.
Según el comunicado del Departamento de Justicia (DOJ), Shetty planeaba devolver a su empleador una «cantidad fija, comparativamente pequeña», manteniendo el resto de los rendimientos para HighTower. Inicialmente, el esquema dio resultados, generando alrededor de $133,000 en su primer mes para Shetty y su socio de HighTower.
Colapso y Consecuencias
Sin embargo, las cosas se desmoronaron en mayo de 2022, tras el colapso de Terra y el posterior invierno cripto, con las inversiones en criptomonedas de HighTower cayendo en valor de $35 millones a casi cero. Después de confesar a sus colegas en la empresa, Shetty fue despedido, lo que, según la jueza del juicio Tana Lin, causó «efectos significativos y severos» como resultado de su robo, añadiendo que sus acciones «casi llevaron a la empresa a la quiebra».
Sentencia y Repercusiones
La condena de dos años de prisión de Shetty es significativamente menor que los nueve años solicitados por la fiscalía, que pidió un «castigo severo» para reflejar la «red de mentiras» y el impacto en la empresa, que se vio obligada a despedir a 60 personas para adaptarse a la «pérdida masiva» causada por su fraude. Shetty fue condenado a pagar $35,000,100 y será puesto en libertad supervisada durante tres años después de cumplir su condena.
La jueza Lin también impuso una condición especial que le prohíbe servir como oficial o director de una empresa sin el permiso previo de la oficina de libertad condicional.