Conflicto entre CEOs en el Espacio Cripto
El CEO de Input Output Global, Charles Hoskinson, ha arremetido recientemente contra el CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, debido a su respaldo a la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales, conocida como la Ley CLARITY.
«Él está siendo principista. Esa es una pasión y preocupación genuinas. Entró en el espacio como un cypherpunk desde los primeros días. Está tratando de apoyar lo que esta tecnología se supone que debe ser y para qué debe servir».
Reacciones de la Comunidad XRP
Algunos miembros de la comunidad XRP han criticado a Hoskinson por su postura, aunque también ha habido quienes se han alineado con él. Hoskinson ha manifestado un profundo escepticismo respecto a la aprobación de esta ley, centrándose en criticar el manejo político del proyecto.
Ha culpado específicamente al Czar de Crypto designado por la administración Trump, David Sacks, y al lanzamiento de una moneda meme de marca Trump, argumentando que esto ha destruido el apoyo bipartidista que originalmente tenía el proyecto.
Perspectivas de Hoskinson sobre la Ley CLARITY
Hoskinson ha declarado públicamente que no cree que la ley sobreviva en el actual entorno político, advirtiendo que la «ventana» para su aprobación se está cerrando. No está seguro de que el proyecto de ley logre ser aprobado durante este trimestre.
Además, ha dirigido su frustración hacia David Sacks, sugiriendo que si Sacks no logra aprobar esta ley, debería renunciar.
Según Hoskinson, el proyecto de ley tenía una fuerte posibilidad de ser aprobado hasta que el lanzamiento de una moneda meme vinculada a la Casa Blanca convirtió la regulación de criptomonedas en un tema partidista.
Postura de Garlinghouse y Comparaciones en la Industria
Como informó U.Today, Garlinghouse ha respaldado el proyecto de ley, lo que lo distingue de otros grandes nombres de la industria. Él argumenta que un proyecto de ley imperfecto es mejor que la actual falta de regulación, posicionándose como el «optimista» del proyecto en contraste con Brian Armstrong de Coinbase, quien se opone, y Hoskinson, quien duda de su aprobación.
Garlinghouse sostiene que la industria no puede permitirse esperar un proyecto de ley «perfecto» y cree que establecer cualquier marco legal es una victoria.