Invasión de Hogar en Versalles
Las autoridades de la zona de Versalles están buscando a tres sospechosos tras una invasión de hogar en la que los atacantes supuestamente se hicieron pasar por policías y robaron criptomonedas.
Detalles del Robo
Una pareja de aproximadamente cincuenta años fue forzada a transferir alrededor de €900,000 (cerca de $1 millón) en Bitcoin después de que tres hombres, que se hacían pasar por oficiales de policía, entraran en su hogar en Le Chesnay, cerca de Versalles, según informó el canal francés TF1.
Los sospechosos supuestamente ganaron acceso identificándose como policías antes de sacar un cuchillo y amenazar con apuñalar a la mujer a menos que su pareja enviara Bitcoin a una billetera que ellos controlaban.
Investigación y Consecuencias
La oficina del fiscal público de Versalles ha confirmado el robo de criptomonedas y ha indicado que el caso está siendo manejado por la Brigada para la Represión del Bandolerismo (BRB) de Francia. Hasta el momento de la publicación, no se habían realizado arrestos, y los cargos potenciales incluyen secuestro, robo a mano armada, crimen organizado y conspiración criminal.
Patrón Creciente de Ataques
Este robo se enmarca dentro de un patrón creciente de «ataques con llave de $5», donde los criminales utilizan coerción física en lugar de métodos técnicos para apoderarse de activos digitales. Estos casos se han convertido en una creciente preocupación de seguridad para los poseedores de criptomonedas, ya que las víctimas son atacadas en sus hogares, a menudo después de que los delincuentes han identificado a posibles objetivos a través de señales públicas, filtraciones o ingeniería social.
Francia como Foco de Ataques
Francia se ha convertido en un foco de «ataques con llave», que han incluido invasiones violentas de hogares dirigidas a ejecutivos de criptomonedas, demandas de rescate en criptomonedas y el secuestro y mutilación del CEO de Ledger, David Balland. En mayo pasado, la policía francesa arrestó a 12 sospechosos vinculados a investigaciones de secuestro de criptomonedas, pero la ola delictiva no muestra signos de detenerse.