Informe del Cato Institute sobre Debanking en EE. UU.
Un informe del Cato Institute revela que la mayoría de los casos de debanking en EE. UU. son el resultado de la presión directa o indirecta del gobierno, lo que afecta gravemente a las empresas de criptomonedas y plantea la necesidad de que el Congreso reforme leyes bancarias clave.
Influencia Gubernamental en el Debanking
Según el estudio, el debanking en EE. UU. no se debe principalmente a decisiones independientes de las instituciones financieras, sino a la influencia gubernamental. El informe distingue entre el debanking gubernamental y los cierres de cuentas motivados por razones políticas, religiosas u operativas, identificando a las empresas de criptomonedas como uno de los sectores más perjudicados.
Los reguladores han utilizado el riesgo regulatorio como una herramienta para desincentivar a los bancos a servir a este sector, lo que contradice las narrativas comunes que atribuyen los cierres de cuentas a sesgos políticos o religiosos por parte de los bancos.
Tipos de Debanking
El informe describe varias formas de debanking:
- Debanking político o religioso: cierres de cuentas basados en creencias o afiliaciones.
- Debanking operativo: cuando un banco termina una relación con un cliente por razones comerciales.
- Debanking gubernamental: cuando las autoridades presionan a los bancos para que corten lazos con ciertos clientes.
Los registros públicos muestran múltiples instancias de intervención de funcionarios en los mercados financieros para influir en cómo los bancos gestionan sus relaciones con los clientes, ya sea de manera directa o indirecta.
Impacto en las Empresas de Criptomonedas
Las empresas de criptomonedas son mencionadas de manera prominente en el informe, ya que han reportado dificultades para acceder a servicios bancarios, lo que alimenta la especulación de que los reguladores buscan frenar el sector mediante presión informal en lugar de prohibiciones explícitas.
El debanking gubernamental típicamente se manifiesta de dos maneras:
- Acción directa: incluye cartas formales u órdenes judiciales que instruyen a los bancos a cerrar cuentas.
- Presión indirecta: se aplica a través de regulaciones o legislaciones que hacen que ciertos clientes sean considerados demasiado arriesgados para que los bancos los atiendan.
El informe cita acciones de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos, que envió cartas instando a los bancos a pausar actividades relacionadas con criptomonedas sin proporcionar plazos claros o seguimiento, lo que efectivamente forzó el cierre de cuentas.
Declaraciones de Líderes del Sector Bancario
El CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, declaró en diciembre que el banco no cierra cuentas basándose en opiniones políticas o religiosas, aunque reconoció que la presión de ambos partidos políticos importantes en EE. UU. ha influido en las decisiones bancarias.
En la misma época, Jack Mallers, CEO de Strike, afirmó que JPMorgan cerró sus cuentas personales sin explicación. Reclamos similares fueron realizados por ejecutivos de ShapeShift, según declaraciones públicas.
Recomendaciones para la Reforma
El informe argumenta que las acciones ejecutivas bajo la presidencia de Donald Trump y los cambios de liderazgo en agencias como la Comisión de Bolsa y Valores han abordado algunas preocupaciones, pero no han logrado una solución duradera.
El estudio sostiene que el Congreso tiene la clave para la reforma, al enmendar la Ley de Secreto Bancario, eliminar la regulación del riesgo reputacional y levantar las reglas de confidencialidad que protegen la presión gubernamental del escrutinio público.
La acción del Congreso sería necesaria para eliminar las herramientas que permiten a las agencias gubernamentales influir en las decisiones de los bancos, según las conclusiones del informe.