La Privacidad en la Industria de Criptomonedas
Los líderes de la industria de criptomonedas instaron a los reguladores estadounidenses a dejar de considerar las herramientas de privacidad de blockchain como indicios de mala conducta, argumentando que la privacidad es legal, constitucional y necesaria para los mercados modernos. Este impulso se produjo durante la mesa redonda del Grupo de Trabajo de Criptomonedas de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) sobre vigilancia financiera y privacidad.
Desafíos a las Suposiciones de Transparencia
Durante la mesa redonda, abogados, desarrolladores y expertos en políticas desafiaron suposiciones de larga data sobre la transparencia y la aplicación de la ley. Los oradores enmarcaron la privacidad como una característica normal de los sistemas financieros, no como una excepción que requiere justificación.
También advirtieron que forzar una visibilidad total en las blockchains públicas podría obstaculizar casos de uso en el mundo real, debilitar la competitividad y expandir la vigilancia gubernamental más allá de los límites legales.
Cuestionamientos sobre la Autoridad de la SEC
Los académicos legales cuestionaron si la SEC tiene la autoridad para extender las expectativas de prevención de lavado de dinero y conocimiento del cliente a sistemas de blockchain sin permiso. El profesor de derecho de la Universidad George Mason, J.W. Verret, señaló que las leyes federales de valores se centran en intermediarios regulados, como corredores y bolsas, y no en protocolos descentralizados sin un operador central.
Verret argumentó que los reguladores se han apoyado demasiado en la orientación del Tesoro, a pesar de las repetidas derrotas en los tribunales. Mencionó derrotas recientes en torno a la Ley de Transparencia Corporativa y la designación de Tornado Cash como evidencia de que las teorías de aplicación actuales carecen de una base legal sólida.
Verret afirmó que los Padres Fundadores valoraban el discurso anónimo y resistían los esfuerzos por forzar la identificación, un principio que aún debería ser relevante cuando los reguladores evalúan herramientas de privacidad digital.
La Importancia de la Privacidad en la Actividad Económica
Las voces de la industria enfatizaron que la privacidad es esencial para la actividad económica básica en blockchains públicas. Katherine Kirkpatrick Bos, asesora legal de StarkWare, argumentó que la transparencia total crea riesgos que los mercados tradicionales nunca aceptarían, especialmente para las empresas que operan en libros abiertos.
Explicó que los gestores de activos no pueden proteger sus estrategias de negociación si cada movimiento es público. Del mismo modo, las empresas que pagan a los empleados en stablecoins exponen datos sensibles de compensación, y las firmas que demuestran reservas corren el riesgo de revelar balances completos.
En cada caso, la falta de privacidad se convierte en una barrera para la adopción en lugar de una salvaguarda. Bos destacó las pruebas de conocimiento cero como una solución práctica, describiendo sistemas de divulgación selectiva que confirman hechos sin revelar datos excesivos.
Defensa del Diseño de Blockchain Centrado en la Privacidad
Zooko Wilcox, fundador de Electric Coin Company, defendió el diseño de blockchain centrado en la privacidad. Describió Zcash como un sistema construido para dar a los usuarios opciones, permitiendo transacciones privadas sin eliminar la responsabilidad o las opciones de cumplimiento.
La excomisionada de la CFTC y actual CEO de Blockchain Association, Summer Mersinger, advirtió contra la expansión del control gubernamental como respuesta predeterminada. Basándose en su experiencia reguladora, dijo que las agencias a menudo buscan soluciones en otras agencias, incluso cuando la innovación en el sector privado funciona mejor.
Mersinger señaló la identidad digital como un ejemplo, afirmando que los sistemas que permiten a los usuarios decidir qué información compartir son más efectivos que la recolección de datos en bloque.
Conclusión
Según los oradores, el problema central ya no es si existen herramientas de privacidad, sino si los reguladores permitirán que se desarrollen sin asumir una intención criminal. Juntos, los argumentos enmarcaron la privacidad como un derecho legal, un requisito económico y una opción de diseño arraigada en la tradición estadounidense. El debate ahora se centra en si los reguladores se adaptarán a esta realidad o continuarán tratando la privacidad misma como una señal de alerta.