Revisión de Seguridad Nacional sobre Inversión Extranjera
Los senadores demócratas han solicitado una revisión de seguridad nacional sobre una importante inversión extranjera en World Liberty Financial, la firma de criptomonedas asociada a Donald Trump y su familia. En una carta fechada el 13 de febrero dirigida al secretario del Tesoro, Scott Bessent, las senadoras Elizabeth Warren y Andy Kim instaron al Comité de Inversión Extranjera en los Estados Unidos (CFIUS) a examinar una participación reportada de 500 millones de dólares vinculada a los Emiratos Árabes Unidos.
Preocupaciones sobre la Seguridad Nacional
Los legisladores expresaron que esta inversión podría representar riesgos para la seguridad nacional y cuestionaron si CFIUS fue notificado al respecto. También indagaron si el acuerdo fue revisado formalmente. Según la carta, una entidad respaldada por los EAU adquirió una gran participación en World Liberty poco antes de la inauguración de Trump en enero.
Los senadores señalaron que el momento de la transacción genera preocupaciones. Advirtieron que la propiedad extranjera de una firma de tecnología financiera estadounidense vinculada a un presidente en funciones es un hecho sin precedentes. La carta establece un plazo de marzo para recibir respuestas del Tesoro.
Detalles de la Inversión
La controversia se centra en informes que indican que un vehículo de inversión vinculado al jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan compró casi la mitad de World Liberty. Tahnoon es el asesor de seguridad nacional de los EAU y también está vinculado al conglomerado tecnológico G42, que ha sido objeto de escrutinio en Washington.
Los legisladores afirmaron que la estructura del acuerdo podría otorgar a actores extranjeros influencia en la junta directiva y acceso a datos financieros sensibles. Trump ha negado tener conocimiento de la transacción específica, afirmando que sus hijos manejan el negocio. La Casa Blanca ha rechazado las acusaciones de influencia indebida.
Investigaciones Previas y Presión Adicional
World Liberty ya ha enfrentado una investigación del Congreso sobre su recaudación de fondos en el extranjero, y esta nueva carta intensifica la presión, enmarcando el tema como un asunto de seguridad nacional y no solo como un debate ético. Hasta el momento, los funcionarios del Tesoro no han respondido públicamente.