La Disputa entre la SEC y Ripple
La disputa en curso entre la SEC y Ripple, así como el token XRP, ha resurgido tras las declaraciones de un reconocido abogado de valores en EE. UU., quien sostiene que el caso nunca debió haberse presentado. En medio de la Ronda 2 de los escándalos de la era Epstein que estallan en Washington, las criptomonedas se ven arrastradas a esta misma conflagración.
Declaraciones de James Murphy
El veterano abogado James Murphy, conocido en línea como MetaLawMan, cuestionó la base del caso de la SEC, afirmando que la mayoría de los profesionales legales con experiencia en criptomonedas nunca consideraron que XRP calificara como un valor en primer lugar. Para Murphy, la acción de ejecución liderada por Jay Clayton fue tanto infundada como injustificada.
«La acción de ejecución fue tanto infundada como injustificada.»
Esta declaración provocó una fuerte reacción en la comunidad de XRP, que aún se siente herida por años de batallas legales sobre la supuesta venta no registrada de tokens XRP por parte de Ripple.
Impacto en el Mercado de Criptomonedas
La demanda original, presentada justo antes de que Jay Clayton renunciara como presidente de la SEC, dio lugar a una de las disputas legales más impactantes en la historia de las criptomonedas. Y no se trataba solo de Ripple: fue una lucha por el poder que afectó a todo el mercado de altcoins.
La nueva indignación se debe a un antiguo hilo del inversor tecnológico Jason Calacanis, quien una vez afirmó que XRP es un «valor controlado centralmente» y advirtió que si la SEC es demasiado indulgente con él, podría causar «caos» en los mercados.
«Si la SEC es demasiado indulgente con XRP, podría causar caos en los mercados.»
La publicación estaba llena de pánico moral y también afirmaba que los inversores minoristas no pueden comprar XRP a menos que pasen una «prueba de inversor sofisticado». Con la memoria pública resurgiendo entre redes de élite y cuestionables maniobras de poder, el regreso de personalidades de la era de la SEC vinculadas a escándalos de alto perfil es más que una situación incómoda; podría convertirse en un gran petardo.