Avance del Clarity Act
El CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, defendió el avance del Clarity Act durante el evento Consensus 2026, calificando la semana pasada como un «gran cambio positivo». En su intervención en Consensus 2026, celebrado en Miami, Garlinghouse comunicó a los asistentes que el Clarity Act está ganando un apoyo genuino en Washington.
Apoyo y Oposición
Destacó la semana pasada como un «gran cambio positivo», señalando específicamente el creciente respaldo del Senado como prueba de que el proyecto de ley está avanzando. Su confianza se manifiesta en un momento crítico para la legislación.
El Clarity Act ha recibido el apoyo de importantes grupos comerciales de criptomonedas, como Coinbase y Circle, que han instado al Comité Bancario del Senado a avanzar con el proyecto de ley tras alcanzar un compromiso sobre el rendimiento de las stablecoins, mediado por los senadores Tillis y Alsobrooks. Sin embargo, las asociaciones bancarias se han opuesto a estas disposiciones de rendimiento, argumentando que el acuerdo introduce un riesgo sistémico para las instituciones financieras tradicionales.
Necesidad de Claridad Regulatoria
Garlinghouse ha centrado la posición pública de Ripple en la necesidad de claridad regulatoria durante años. Una encuesta de Ripple publicada a principios de este año reveló que el 72% de los encuestados institucionales considera que los activos digitales son esenciales para sus operaciones financieras. Garlinghouse ha utilizado esta cifra repetidamente para abogar por una legislación federal que proporcione a las instituciones un marco legal claro para operar.
Contexto Regulatorio
La historia legal de Ripple con la SEC ha convertido a Garlinghouse en una de las figuras más observadas en el ámbito de la regulación de criptomonedas. Sus comentarios en Consensus 2026 lo sitúan en el centro de lo que se perfila como el período más decisivo para la legislación de activos digitales en EE. UU. desde que el colapso de FTX desencadenó una urgencia regulatoria a finales de 2022.
Consensus 2026 atrajo a más de 20,000 asistentes en Miami, incluyendo a la presidenta de la SEC, Paul Atkins, y al presidente de la CFTC, Brian Selig, lo que señala el mayor nivel de compromiso regulatorio que la conferencia ha visto hasta ahora.
La capacidad del Senado para traducir este impulso en una revisión del comité en las próximas semanas determinará si el optimismo de Garlinghouse está justificado.