Declaraciones sobre Stablecoins
El jefe del Banco de Pagos Internacionales (BIS), Pablo Hernández de Cos, ha declarado que las stablecoins no son creíbles para realizar pagos a gran escala. Esta afirmación se produce en el contexto de un nuevo estudio del Instituto de Estabilidad Financiera (FSI) que destaca las marcadas diferencias en las regulaciones que rigen a los emisores de estas criptomonedas.
Críticas del BIS
El BIS ha renovado su crítica hacia las stablecoins, cuestionando su viabilidad como medio de pago cotidiano, mientras que los gobiernos de todo el mundo trabajan en la creación de marcos regulatorios para estos tokens. Hernández de Cos, quien es candidato para suceder a Christine Lagarde como presidenta del Banco Central Europeo el próximo año, argumentó que las stablecoins no funcionan de manera confiable para pagos a gran escala. En su lugar, propuso que los depósitos bancarios tokenizados representan una alternativa más sólida.
«Los depósitos tokenizados ofrecen un camino más directo para aprovechar la tokenización, al tiempo que se preservan las bases del sistema monetario», afirmó Hernández de Cos, según informó Reuters el viernes.
Desafíos y Regulaciones
Estos comentarios surgen en un momento en que los reguladores de todo el mundo enfrentan el desafío de la adopción de stablecoins. El estudio del FSI, vinculado al BIS, revela diferencias significativas en cómo los principales mercados regulan a los emisores de stablecoins. Hernández de Cos reconoció que, aunque las stablecoins podrían reducir los costos de endeudamiento del gobierno, como también ha señalado el Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, este efecto podría ser perjudicial para los consumidores.
Si los clientes trasladan sus depósitos bancarios a stablecoins, los bancos podrían enfrentar mayores costos de financiamiento, lo que podría traducirse en tasas de interés más altas para hogares y empresas, advirtió Hernández de Cos.
Interoperabilidad y Soberanía Monetaria
Además, destacó la limitada interoperabilidad entre las plataformas de stablecoins y las dificultades para aplicar de manera consistente los controles contra el lavado de dinero. También mencionó que el creciente uso de stablecoins vinculadas al dólar estadounidense fuera de EE. UU. podría socavar la soberanía monetaria y debilitar la política monetaria interna.
Comparación de Regulaciones
El estudio del FSI, publicado el jueves, comparó las regulaciones de stablecoins en EE. UU., Unión Europea, Reino Unido, Hong Kong y Singapur, encontrando diferencias sustanciales en qué entidades pueden emitir stablecoins y qué otras actividades comerciales pueden realizar. EE. UU. y Singapur adoptan enfoques relativamente restrictivos hacia los emisores no bancarios. Bajo la Ley GENIUS de EE. UU., actividades como el préstamo, el staking, el comercio propietario y la custodia de activos cripto de terceros generalmente no están permitidas para los emisores de stablecoins de pago.
Por otro lado, Hong Kong, el Reino Unido y la UE adoptan un enfoque menos restrictivo, permitiendo algunas actividades adicionales con autorización separada, consentimiento regulatorio u otros permisos aplicables. Los investigadores también encontraron que las restricciones en las cinco jurisdicciones se aplican a la entidad emisora en lugar del grupo corporativo más amplio, lo que significa que otros miembros del grupo pueden realizar actividades que el propio emisor de stablecoins no puede.