Declaración de Bancarrota de Knaken
Knaken, un destacado intercambio de criptomonedas neerlandés, ha sido declarado en bancarrota por un tribunal de Rotterdam. Esta decisión se produce tras la desaparición de fondos de clientes por un valor de 7 millones de euros, según las acusaciones de los fiscales.
Advertencias y Decisiones Judiciales
A finales de junio, los fiscales recibieron una advertencia sobre lo que se describió como una «situación muy preocupante» en la empresa. El tribunal de Rotterdam determinó que Knaken presentaba un «déficit significativo» en los fondos de los clientes y que no informó a los usuarios sobre esta falta. Además, los clientes no pudieron descubrir la situación por sí mismos, ya que el acceso a la plataforma había sido bloqueado.
La empresa argumentó que la bancarrota no era la mejor manera de cerrar sus operaciones y propuso distribuir los fondos disponibles entre los clientes. Sin embargo, el tribunal no se dejó convencer por estos argumentos, concluyendo que el principal intercambio neerlandés carecía de activos suficientes para reembolsar completamente a los acreedores.
Historia y Crecimiento de Knaken
Knaken, fundada en Rotterdam en 2017, se posicionó como un corredor de criptomonedas fácil de usar, ofreciendo soporte para varias criptomonedas. La empresa experimentó un rápido crecimiento durante el mercado alcista de criptomonedas, llegando a contar con alrededor de 45 empleados y lanzando campañas de marketing agresivas, que incluían acuerdos de patrocinio con clubes de fútbol de la Eredivisie neerlandesa.
Sin embargo, la fortuna de Knaken comenzó a deteriorarse con la introducción del régimen de Mercados en Criptoactivos (MiCA) de la Unión Europea. Knaken no logró obtener la licencia requerida y fue eliminada del registro de criptomonedas del regulador.
Impacto en los Clientes y Reacción de las Autoridades
A finales de mayo y principios de junio, Knaken suspendió abruptamente sus operaciones, desconectando su sitio web y aplicación móvil. Los clientes perdieron inmediatamente el acceso a sus cuentas y tenencias de criptomonedas, teniendo que depender de actualizaciones breves e infrecuentes. Aproximadamente 30,000 usuarios se han visto afectados.
Esto llevó a las autoridades neerlandesas a intervenir, y los fiscales comenzaron a buscar protección por bancarrota para los clientes. Al mismo tiempo, el Servicio de Información y Investigación Fiscal (FIOD) realizó búsquedas en las instalaciones de la empresa, incautando computadoras, teléfonos móviles y otros activos.
Conclusión
La bancarrota de Knaken probablemente se convertirá en uno de los fracasos más significativos en el ámbito de las criptomonedas en los Países Bajos hasta la fecha.